miércoles, 7 de julio de 2004

porropomponpom... bulería bulería, tan cerca del alma mía... Nos levantamos esta mañana y te veo, he ido corriendo a despertarte, sin gafas con el camisón que me puse anoche para tí y el pelo revuelto para parecerte más animalilla, más sexy y salvaje y te preparo un poleo menta, quiero gustarte, te ofrezco muesli te ametralleo con preguntas tontas e insulsas, con comentarios que atoran cualquier tubería... tan delgadito,tan poca cosa y tan alto, como siempre estas sentado cada vez que te levantas me siento pequeñita a tu lado, muy chiquitita y quiero que me roces y nos riamos y me busques con tu cuerpo y hacerte sentir algo. Con ese puntito irresistible de chico tímido, con esa sonrisa ausente, que dibujas sólo cuando quieres, que sólo en muy pocos momentos se hace franca y real, sólo en muy pocos momentos es verdadera y no se cubre con una niebla de incomprensión. Con tu cabeza dios sabe donde...con esos ojillos hundidos, color vino, con esa expresión anodina, de que nada te importa pero cuando hablas me gustas, y chenoa a tí. Haces chistes y gracias, que no la tienen y yo río, no paro de reir porque me hace feliz el que estes cerca mía, me sientas bien, me siento genial a tu lado. Tienes tu puntito y tus ideas y dices que eres antisocial y te ríes, me has conquistado, desde el primer día que te ví, desde el momento en que entré en casa y ví ese personaje que se levantaba, dando tumbos, desde que me coloqué nada más girar la llave, qué niebla tan espesa...y tú con movimientos automáticos de muñecas soplabas insistentemente tu dedo pulgar e índice, como si contínuamente tubieses algo de ceniza, ese chico que se incorporaba con una interrogación en la cara, como de no comprender nada, como de no tener ni idea de qué coño haces en esta vida, de porqué coño estás en mi casa...como aquel que llega por casualidad y dicen que eres como el conejo que no pasas del umbral, hoy has entrado al baño...se te ha caido el lápiz al patio interior de los dos portales, has saltado, no podías salir, las tuberías estaban viejas y no podías subirte y te dí la silla y te ví esa parte que se ha quedado en mi mente para siempre, qué bonito regalo me has hecho esta mañana...me he marchado de casa sabiendo que cuando llegue voy a verte de nuevo, me he marchado de casa con ganas de volver, he dejado un sitio con añoranza, sin ganas de partir...puedo echar de menos algo, de nuevo, como antes...